LIBRE DIRECTO: Andaluces por el Cambio

LIBRE DIRECTO: Andaluces por el Cambio
por JUAN JOSÉ PRIMO JURADO
AYER se constituyó la directiva de la asociación Andaluces por el Cambio. Fue durante su primera asamblea general, celebrada en un hotel de Sevilla, resultando elegido presidente Isidoro Beneroso. Entre sus miembros aparecen economistas, abogados, sindicalistas, escritores, científicos e historiadores de las ocho provincias. Andaluces por el Cambio, presentada hace diez días en Córdoba, está dando sus pasos iniciales y en todos remarca su convicción de que Andalucía necesita un cambio y su deseo de contribuir a la alternancia, no desde las trincheras de la lucha política y sí como laboratorio de ideas y foro plural, expresando con plena libertad lo que piensa.
Tras veinticinco años de Autonomía con un mismo color en su gobierno, Andalucía sólo genera el 49 por ciento de su gasto, mientras Cataluña llega al 83. Los andaluces tenemos el mismo nivel de renta de hace veinticinco años y seguimos a la cola de numerosos indicadores económicos nacionales. La mayoría de las comunidades han mejorado más y mejor que la nuestra y, sin embargo, algunos nos hablan ya de la Tercera Modernización de Andalucía, cuando ni siquiera hemos superado la segunda. Debe ser que, siendo los mismos inventores de la Logse, se puede pasar a un nuevo curso con el anterior suspenso.
Andaluces por el Cambio siente que la Andalucía de hoy está anestesiada, en cuanto controlada por las subvenciones y desmotivada, sin iniciativas ni idealismos. Se antoja una Andalucía de lamento, ese «quejío» flamenco, manifestado en su conformismo y la sensación de no sacar el máximo partido a sus potencialidades, quedándose a medio camino... Y no olvidemos que una sociedad permanentemente a medio camino de su pleno progreso y desarrollo es una sociedad fracasada.
No queremos que el victimismo y la dependencia económica se conviertan en señas de identidad de lo andaluz. Tampoco que en otras latitudes se invoquen derechos históricos para obtener privilegios económicos, cuando si alguien puede presumir de mayor historia en España esa es Andalucía. Debemos aspirar a una Andalucía autosuficiente, más libre y más rica. Andaluces por el Cambio no es ni de izquierdas ni de derechas, atiende solo a razones, quizás porque ha llegado la hora de ellas.
Quienes estamos en Andaluces por el Cambio tenemos claro que no esperamos un cambio de la formación que lleva veinticinco años gobernando la región y donde la ideología ha dejado paso al disfrute del poder como referente básico. No podemos esperar un cambio de quien calló ante la derogación del Plan Hidrológico Nacional tan vital para nuestra tierra, de quien sólo reclamó la deuda histórica en un momento determinado y de quien se empeña en decirnos que el nuevo sistema de financiación español que generará el Estatuto de Cataluña nos va a beneficiar, porque no puede ser así.
En Andaluces por el Cambio miramos al Partido Popular como única alternativa posible, porque siempre se ha movido entre el 30 y el 40 por ciento de apoyo electoral y por el éxito de su gestión en otras comunidades. Pero también estamos convencidos de que el PP en Andalucía debe ensanchar su base social, llegar al centro de gravedad de la sociedad y mejorar su complicidad con los miles de hombres y mujeres que forman ese centro y hacen funcionar día a día nuestra tierra, con su trabajo callado y con el cumplimiento respetuoso de las leyes.
Ayer, Beneroso señaló que las propuestas de la plataforma se encauzarán en una triple dirección: amortizar el referéndum andaluz de 1980, porque ninguna fuerza política puede vivir permanente de un error puntual de otra; realizar una mejora de los sectores más sociales; y el reformismo y el centrismo aplicado a las necesidades de Andalucía, de tal manera que se superen los miedos y reticencias de los ciudadanos a perder lo adquirido. Medina Precioso señaló, también, un empeño fundamental en esta hora difícil: «Lograr el cambio en Andalucía para intervenir en el destino de España como nación».
Domingo, 12 de Febrero del 2006
por JUAN JOSÉ PRIMO JURADO
AYER se constituyó la directiva de la asociación Andaluces por el Cambio. Fue durante su primera asamblea general, celebrada en un hotel de Sevilla, resultando elegido presidente Isidoro Beneroso. Entre sus miembros aparecen economistas, abogados, sindicalistas, escritores, científicos e historiadores de las ocho provincias. Andaluces por el Cambio, presentada hace diez días en Córdoba, está dando sus pasos iniciales y en todos remarca su convicción de que Andalucía necesita un cambio y su deseo de contribuir a la alternancia, no desde las trincheras de la lucha política y sí como laboratorio de ideas y foro plural, expresando con plena libertad lo que piensa.
Tras veinticinco años de Autonomía con un mismo color en su gobierno, Andalucía sólo genera el 49 por ciento de su gasto, mientras Cataluña llega al 83. Los andaluces tenemos el mismo nivel de renta de hace veinticinco años y seguimos a la cola de numerosos indicadores económicos nacionales. La mayoría de las comunidades han mejorado más y mejor que la nuestra y, sin embargo, algunos nos hablan ya de la Tercera Modernización de Andalucía, cuando ni siquiera hemos superado la segunda. Debe ser que, siendo los mismos inventores de la Logse, se puede pasar a un nuevo curso con el anterior suspenso.
Andaluces por el Cambio siente que la Andalucía de hoy está anestesiada, en cuanto controlada por las subvenciones y desmotivada, sin iniciativas ni idealismos. Se antoja una Andalucía de lamento, ese «quejío» flamenco, manifestado en su conformismo y la sensación de no sacar el máximo partido a sus potencialidades, quedándose a medio camino... Y no olvidemos que una sociedad permanentemente a medio camino de su pleno progreso y desarrollo es una sociedad fracasada.
No queremos que el victimismo y la dependencia económica se conviertan en señas de identidad de lo andaluz. Tampoco que en otras latitudes se invoquen derechos históricos para obtener privilegios económicos, cuando si alguien puede presumir de mayor historia en España esa es Andalucía. Debemos aspirar a una Andalucía autosuficiente, más libre y más rica. Andaluces por el Cambio no es ni de izquierdas ni de derechas, atiende solo a razones, quizás porque ha llegado la hora de ellas.
Quienes estamos en Andaluces por el Cambio tenemos claro que no esperamos un cambio de la formación que lleva veinticinco años gobernando la región y donde la ideología ha dejado paso al disfrute del poder como referente básico. No podemos esperar un cambio de quien calló ante la derogación del Plan Hidrológico Nacional tan vital para nuestra tierra, de quien sólo reclamó la deuda histórica en un momento determinado y de quien se empeña en decirnos que el nuevo sistema de financiación español que generará el Estatuto de Cataluña nos va a beneficiar, porque no puede ser así.
En Andaluces por el Cambio miramos al Partido Popular como única alternativa posible, porque siempre se ha movido entre el 30 y el 40 por ciento de apoyo electoral y por el éxito de su gestión en otras comunidades. Pero también estamos convencidos de que el PP en Andalucía debe ensanchar su base social, llegar al centro de gravedad de la sociedad y mejorar su complicidad con los miles de hombres y mujeres que forman ese centro y hacen funcionar día a día nuestra tierra, con su trabajo callado y con el cumplimiento respetuoso de las leyes.
Ayer, Beneroso señaló que las propuestas de la plataforma se encauzarán en una triple dirección: amortizar el referéndum andaluz de 1980, porque ninguna fuerza política puede vivir permanente de un error puntual de otra; realizar una mejora de los sectores más sociales; y el reformismo y el centrismo aplicado a las necesidades de Andalucía, de tal manera que se superen los miedos y reticencias de los ciudadanos a perder lo adquirido. Medina Precioso señaló, también, un empeño fundamental en esta hora difícil: «Lograr el cambio en Andalucía para intervenir en el destino de España como nación».
Domingo, 12 de Febrero del 2006






